domingo, 23 de marzo de 2014

Lamento


¡Oh Luthien! ¿A donde hemos llegado? 
Hemos viajado, hemos luchado

Pero ¿a donde hemos llegado?
De hecho, ¿que hemos estado buscando?
El poniente horizonte se esconde ante nuestros ojos
Nuestras esperanzas, sueños  y recuerdos ahora todos inciertos.
¿Qué queda? ¡Oh! Luthien, ¿que nos queda?
Supongo, entre preguntas y lágrimas, que tu quedas.
Tu sonrisa que poesía solo despierta
¡Exultante y eterna! la más bella princesa.
¿Por qué a los mares lejanos zarpas?
¿Acaso  mi amor ya no deseas?
Monólogos escupe mi boca
Versos mis manos gimen y lloran
El crepúsculo de un alma sonora
Desciende a los infiernos en busca de ti, mi señora
Mi trémula alma, en noches oscuras,
Presiente y detesta , en versos que lloran,
Escribe y extiende sentencias quejumbrosas.
¡Supura que no serás mía!
Drena por mis llagas  el dolor de tu ausencia,
Grita y pregunta ¿por qué te vas ahora?
¡Mi tormento  y mi desdicha! El más grande lamento
De un hombre mortal condenado al descenso
Que a veces ignora cuánto daño hacen los sueños.
Tus labios sobre los míos, dulce remedio
Delirante suspiro, escrito, y en verso,
Pero jamás el destino me será tan correcto.
A veces lo siento y de desdicha me lleno
¡Nunca  serás mía! Ello, lo acepto
¿Pero acaso? oh Luthien, el más bello lamento
Con cada verso que escribo
Mi corazón se rehace y te encuentro
Con cada verso que escribo
Realmente siento, que a tu lado me encuentro.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *