sábado, 29 de abril de 2017

¿Quien me salva de la vida?



Si nada nos salva de la muerte
¡Que el amor nos salve de la vida!

De una vida de sollozos.
De noches ponzoñosas.
De días extraviados.
De ojos aturdidos.
De brazos extenuados.

Que nos salve de esas noches,
que nos salve de esos días
que me salve de la vida,
el amor que hay en tus ojos.

De la muerte soy amigo;
de la vida soy sirviente.
En la noche soy murmullo;
en el día muero lentamente.

En tus ojos estoy perdido,
en tus brazos soy valiente,
y aunque nada me salve de la muerte,
tu amor en el ocaso
del abismo y de la muerte
me sonríe desde lo alto
y me exclama lentamente:

No sé qué encuentres en el fondo,
en lo profundo de la tierra.
Solo sé que aquí o en otro mundo
mi amor irresoluto,
como un loco endemoniado
desbordando amoríos y alegría

Te seguirá.
Te arropara.
Te protegerá.
Te amara.
Y lo volverá hacer
Más de lo que pueda.

Te volverá Amar.

¡Y la miserable vida!
Estará distante

¡Y la inevitable muerte!
Estará sonriente

Y el amor en un suspiro
en la noche más oscura
quedamente me dijo:

¡Te amo con locura!
Vida mía.

¡Te amo con locura!
Muerte mía.

Para la bebé. 

De la mierda y el mundo.

El arte y la belleza
la poesia y la tristeza
se confunden y se mezclan
se diluyen, nos alegran.

La inmensa melancolia
el infinito desespero
siempre son mas llevaderos
con un extraño verso...
con un quedo "te quiero"

La soledad de un alma atormentada
el abandono de un cuarto de paredes blancas,
el humo de un cigarrillo que se consume al alba,
nos recuerdan de alguna manera
que el mundo y su mierda
valen la pena.

O algo asi. 



Destello.

En el más profundo rincón
de una profunda noche
lánguida, oscura y solitaria,
habitaba acurrada
la nostalgia y la tristeza.

En medio de una lagrima,
de una lagrima imperceptible,
imperceptible y muda
parece sentir otra cosa que amargura

Pero no está seguro. 

En este rincón de la tristeza
tristeza profunda y solemne
solemne y sepulcral
el destello más fugaz
vio.

De la oscuridad profunda
profunda, profana y eterna
eterna oscuridad del desolado,
contempla extasiado
el resplandor tan anhelado

Y la luz devasta el rincón con sus rayos,
rincón ahora iluminado, brillando
espacioso y estrellado.

Felicidad, al desolado, como viento y brisa,
le abofetea la cara, lo llena de vida.

Yo fui testigo
de tan gran acontecimiento.
Yo vi como fue
Yo vi como sucedió.
Estoy seguro.
Y estoy seguro que fue:


Fue tu sonrisa.




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